Cómo debe ser el nuevo diseño del logotipo para tu negocio o proyecto

Se podría empapelar un transatlántico con la cantidad de estudios que han determinado que el diseño del logotipo en cualquier negocio o proyecto es uno de los factores determinantes del éxito de éste. Este concepto puede resultar obvio para los profesionales del diseño gráfico, pero no lo es tanto para muchos emprendedores que desean comenzar un nuevo proyecto y menos aún para empresas que arrastran un concepto de modelo de negocio con algunas décadas de retraso.

En este punto es importante ser sincero: un mal logotipo no es solamente un mal peinado; es una mala cara para toda la eternidad. Haciendo una analogía mundana, es el equivalente a que te presentes en la oficina cada mañana con el aspecto de haber tenido la noche anterior la despedida de soltero de tu vida y no haber dormido ni un minuto. Quizás no te despidan inmediatamente, pero prueba a lucir ese aspecto cada día. No hace falta que digamos el resultado, ¿verdad?. En efecto: estarás en el paro.

Si bien esto no suele ocurrir casi nunca con las grandes empresas que conocen dónde invertir, es sorprendente cómo proyectos emergentes con capacidad económica salen a la luz con una identidad gráfica desastrosa. Por eso, en CVLTO queremos darte unas cuantas normas de oro para que el logotipo de tu negocio sea lo que tiene que ser: el estandarte que defina en segundos la identidad y espíritu de éste. Comencemos:

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1. Conoce tu actividad y tu público

Si has comenzado un nuevo proyecto, éste tendrá una actividad concreta y estará dirigida a un sector específico de la población, más o menos amplio. Conoce bien a ambos y piensa qué espíritu necesitas imprimir a tu logo para que confíen en ti. Este paso es esencial, pues un logotipo muy bueno para una actividad puede ser nefasto para otra, independientemente de la calidad. Imagina, por ejemplo, el logotipo de Red Bull como imagen de Cáritas. Mala idea, ¿verdad? Pues eso.

2. Sé concreto. El exceso de información no es memorable

Si bien nuestro cerebro está educado visualmente para captar grandes cantidades de información en poco tiempo, su habilidad para olvidar lo supérfluo no deja de ser igual de sorprendente. Así, ante un mundo de hiper-saturación visual, un logo no solo destaca por su originalidad sino por su concreción y simplicidad. No tengas miedo: si un elemento no aporta nada, ¡a la papelera!

Lg2: Orchestre symphonique de Québec

3. Graba esto en mármol: el logotipo es para tu público, no para ti

Si,si, lo sabemos; la empresa es tuya y te la llevas cuando quieras, pero, ¿tu público es como tú? Lo más probable es que la respuesta sea ‘no’. De un modo u otro, la finalidad de tu proyecto perseguirá algún beneficio, y este será posible gracias a la aportación de tu público. Haz el diseño del logotipo para llamar su atención y transmitirles tus valores, no para decorar tu despacho.

4. Pierde el tiempo en buscar un nombre adecuado para tu proyecto

Este punto merece un par de enciclopedias a parte, pero aquí trataremos de resumir. Imagina esta situación: estás en un bar y has reunido fuerzas para presentarte a aquella simpática muchacha que te ha cautivado mientras remueve el martini con un palillo y una aceituna. Te acercas.

– Hola, soy NOSFERATU, ¿cómo te llamas?. Ya puedes volver a tu sitio. La muchacha está llamando a la policía. Pues bien, seguro que sabes trasladar este ejemplo al tema que nos contempla.

5. La tipografía es el tono de voz de tu logo

Sé coherente. Si tu actividad gira entorno a la fabricación de dulces caseros, descarta como si fueran veneno las tipografías mayúsculas, serifadas y angulares. Quizás un penta campeón del diseño gráfico podría hacerlo funcionar, pero lo más probable es que el resultado sea el equivalente a dar una conferencia sobre cuidados paliativos disfrazado de Freddy Krueger.

Paul Rand

“El significado de un logo deriva de la calidad de lo que simboliza, no a la inversa.”

6. El color da tanta información como tu nombre, no lo tomes a la ligera

El uso del color es a la psicología del diseño como el uso de la danza es a un colibrí con ganas de sexo. El cromatismo es ciencia y persuasión; longitudes de onda que impactan en tu retina y que combinadas envían a tu cerebro información más general o más concreta. Conviene tener un amigo artista cerca para preguntarle, antes que usar rojo bermellón combinado con verde eléctrico en un folleto destinado a prevenir los ataques de epilepsia.

Lg2: Orchestre symphonique de Québec

7. Piensa en distintas versiones. Hay demasiados formatos en el mercado

Tablets, móviles, sobremesas, folletos, revistas, banners, vallas, la espalda de un señor… Tu logo va a tener que convivir en los espacios más insospechados que puedas imaginar. Por eso es importante que pienses en distintos modos de presentar tu logotipo para adaptarlos a todos estos espacios. Puedes comenzar pensando en una versión horizontal y otra cuadrada para el mundo digital. ¡Recuerda que en todos los casos el nombre tiene que poder leerse!

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8. Considera la idea de tener un manual de identidad gráfica

A la larga tendrás que dejar tu identidad en manos de agencias de marketing, estudios de diseño, imprentas, departamentos de marketing y otros profesionales de la comunicación visual. Si solo les entregas el logotipo, es posible que lo usen incorrectamente, sobre un fondo donde no se ve bien o dejando poco espacio alrededor de éste haciendole rozar los bordes del diseño. Un manual de identidad gráfica establece unas normas a la hora de usar tu marca y la mantiene en el tiempo con sus valores y estética iniciales.

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9. Si no funciona ¡CÁMBIALO!

El apego a un logotipo inútil es igual que cogerle cariño a un somier con veinte años de antigüedad. El último te dejará la espalda para el desguace y el primero te dejará sin clientes. Si acabas de empezar, es el momento de hacer ensayo y error. No es necesario que lo cambies por otro completamente; analiza qué es lo que no funciona y dale una vuelta.

10. Regístralo

Registrar el diseño del logotipo es un trámite no demasiado engorroso y muy necesario si quieres darle a tu marca, proyecto o negocio la legitimidad que deseas. Además, evitarás sorpresas de posibles denuncias de otras entidades que hayan registrado ese mismo nombre, o similar.

Imágenes:

Nueva identidad corporativa diseñada por la agencia LG2 para la Orchestre symphonique de Québec.

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