Diseño efectivo. La hipótesis del diseño Alfa o dominante

“¿Quién es esa persona que me tiene cautivado? Y lo que es más importante, ¿por qué motivo?. He observado su ropa y no parece ser de ninguna marca especial. Su coche es un utilitario corriente y sus andares son humildes, como los de un monje. Se ha sentado en una terraza común y ha pedido una caña y un pincho de tortilla. Desde luego no es ninguna celebrity, pero sin duda podría serlo. Su gran magnetismo me ha hecho acercarme a él y entablar conversación. Ha sido extremadamente amable y ahora no sólo soy su admirador, sino que su gran centro de gravedad me ha condenado a ser su satélite durante el resto de mis días. No es amor, es devoción.”

Estos son los efectos que suele provocar una persona Alfa en su entorno. Es por ello comprensible que hayan salido a la luz tantos libros de autosuperación con la promesa de convertirte en un ser cuasi-santo. El problema es que ninguno de ellos funciona, porque el talento es innato, como en Julio Iglesias. Sin embargo, el diseño gráfico es un lenguaje universal, el cual, bien manejado puede transformar tu proyecto o negocio en algo tan atractivo como quieras que sea. Así has de pensar para crear un diseño Alfa.

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1. Las apariencias engañan, pero transforman

Si comienzas el diseño con la idea de que va a competir con proyectos más grandes y mejores y decides hacerlo discreto y humide, habrás definido para siempre el futuro Beta al que quedarás relegado. Si compites con gigantes, el primer día no puedes ser tan grandes como ellos, pero sí que puedes dejar de mirarles a los pies para mirarles directamente a los ojos. Si comienzas a crear tu diseño como algo grande, lo más probable es que lo acabe siendo. El lenguaje es un elemento transformador, no lo olvides.

 

Epicleto

“Primero descubre lo que quieres ser, luego haz lo que tengas que hacer”

2. Hazlo lo mejor que puedas, pero que no parezca aleatorio

En su biografía de William Blake, G. K. Chesterton fue categórico. “Blake pudo tener errores, pero jamás actuó con inseguridad. No era un mediocre”. Blake consiguió que sus carencias artísticas se convirtieran en fortalezas gracias a la determinación con la que trabajaba.
Piensa en tu diseño como un acto de fe; si transmites tu verdad como LA verdad, entonces el público así lo percibirá.

3. No usar recursos no significa no tenerlos

Si no tienes un as en la manga, al menos haz que así lo parezca. Cierto minimalismo obliga al creativo a trabajar con una economía de recursos muy sana en términos de aprendizaje. Solo una creatividad insegura tiende a mostrar todas las cartas creativas a la primera de cambio, y eso se nota. El público sabe que quien esparce migas tiene la barra de pan en su poder.

4. Pon tu valentía al borde de la temeridad

Es bueno acatar las normas, pero si sabes cuando romperlas, pasarás de ser un soldado del diseño a ser un héroe de la creatividad. Además, tu aportación tendrá verdadera repercusión en la evolución artística del hombre, pues solo los valientes que exploran nuevos territorios permiten a su especie crecer.

5. Aprende a persuadir a tu cliente

La relación creativo-cliente suele ser tan delicada como tortuosa, por eso la seducción en tu discurso es clave para llegar a buen puerto. Haz una exhaustiva prospección de sus necesidades hasta que sepas qué es exactamente lo que necesita y convéncele con tu trabajo. Como es lógico, los cambios estarán a la orden del día, pero será posible minimizarlos en la medida en que le convenzas de que sabes lo que haces.

6. Mantén a tu cliente cerca y a tu objetivo aún más cerca

Si no conoces a quién te diriges, posiblemente tu talento sirva de poco. Estudia a tu objetivo como un Predator escruta a su presa. Entonces habrás descubierto sus fortalezas y debilidades. Así sabrás qué diseño emplear, cómo hacerlo y por qué.

7. Nunca uses desodorante

Recuerda: los perfumes despistan a tus feromonas y en un hipotético cara a cara con tu cliente, podría no funcionar el atractivo mamífero. Ya puedes dejar de sudar. Este punto es una broma, aunque necesaria para acabar con la séptima verdad del creativo Alfa: Mantén en forma tu sentido del humor. Te abrirá muchas puertas.

Como es evidente, este tipo de actitud es una estrategia más de las muchas que hay y emplearla o no dependerá en gran parte del proyecto que tengas entre manos. Elijas lo que elijas, este post, nunca, nunca dejará de ser verdad.

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